| |
||
| Virgen de El Cisne |
|
Vivencias de sus Devotos Manuel Marín Sánchez Manuel Marín Sánchez es un hombre de 84 años de edad oriundo de la Provincia del Azuay, la noche del 19 de agosto, víspera de la peregrinación de la Virgen de El Cisne hacia Loja, estaba descansando en una de las veredas cerca de la iglesia de Catamayo. Nos acercamos y le propusimos nos permita conversar un momento, Él accedió inmediatamente; al preguntarle que cuánto tiempo lleva acompañando a la Virgen en su peregrinación, nos dijo que hace bastante, 40 años aproximadamente, y prosiguió hablando “cuando consigo posada me quedo allí de lo contrario descanso en la vereda como lo hacen cientos de fieles”. Manuel nos cuenta una experiencia vivida y según sus palabras su curación es un milagro de la Churonita como se la conoce a la Sagrada Imagen, dice que cuando era joven y soltero se había dedicado al vicio de la bebida y el juego cosa que le trajo algunas consecuencias negativas para su vida, llegó el día en que conoció a una joven de la que se enamoró, pero ella lo condicionó diciéndole que se casa ría con él si dejaba el vicio. Manuel siempre mantuvo una fe inquebrantable hacia la Virgen de El Cisne por lo que le pidió de todo corazón que le ayude a librarse de aquel vicio para poder contraer matrimonio con la persona que había elegido, y así fue, logró liberarse y pudo conseguir su objetivo. Este personaje le atribuye a la milagrosa imagen el milagro de haberle librado de aquel vicio y desde ese entonces no ha dejado de caminar con la Churona, sus ojos un tanto cansados reflejan el cariño que siente por la venerada imagen y se llenan de lágrimas cuando dice que la Churonita le ha salvado en algunas circunstancias de su vida y además recalca que si se pide con fe la “Santísima Virgen se lo concede”. Al referirse a la juventud actual él recalca que se han perdido muchos valores morales y que es necesario que las personas se den cuenta que lo único que nos puede salvar es estar apegados a Dios y sobre todo a la Virgen de El Cisne porque ella como una buena madre sabrá guiar por el sendero del bien a quien en ella confíe.
Luego de nuestra conversación Manuel se dispone a descansar y a protegerse del frío recostándose sobre un cartón y cubriéndose con una manta, dice que empezará su caminata desde muy temprano y que espera que las fuerzas le acompañen para llegar a Loja en compañía de la Santa Madre. |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|


